[[filosofia:sobrepessoa]]

Acercamiento a Fernando Pessoa.

¡Aclamo en Alberto Caeiro el Regreso de los Dioses!

¡Alegraos todos vosotros, que lloráis en el Declinar mayor de la Historia!

¡El Gran Pan renació!

Antonio Mora.1)

Reconocer a Caeiro como el Maestro de todos los heteronimos creados por Pessoa, y para efectos “Didácticos” le damos a su decir y hacer poético como inalcanzable, volcado al exterior, el pensamiento como sensaciones, podemos ver a Reis en la imposibilidadde alcanzar a Caeiro en un escalón más abajo donde el Interior, el Destino (la suerte) y el pensamiento tienen aun esa relación entre el interior y el exterior que en Caeiro ya no tiene diferencia, el destino tampoco forma parte de su conciencia, para Reis el destino tiene una carga en su conciencia que pesa, de esta forma ubicamos a Reis en una cumbre desnuda y fría, lejos de todo.En esta ubicación de escalafón podemos poner a Bernardo Soares como el habitante de una ciudad pequeña obligado a relacionarse con algunas personas, a trabajar y sometido al desasosiego y tedio que eso conlleva.

Cada uno de estos Heterónimos pueden ser entendidos además como intensidades mayores o menores de una personalidad fragmentada, aparecen individuos más intensos o menos intensos respecto a un punto de referencia que es en este caso es Alberto Caeiro. Fernando Pessoa, es el mismo una intensidad, resultado de su propio proceso de despersonalizacion, de modulaciones de su alma, su relación con la escritura y el mundo le llevan a crear personas distintas, con un sentir y acercamiento al mundo de múltiples formas, con sentires en diferentes niveles de intensidad.

Estas modulaciones de alma pueden representarse en un mundo en ruinas sometido al paso del viento que va arrancando uno a uno las infinitas partes que lo forman, es decir doblegado al tiempo que pasa, para hablar de Fernando Pessoa hay que hablar de sus heterónimos, de cómo sienten y escriben sobre ese mundo en ruinas, esos fragmentos de alma a los que les dio vida propia, que conversan entre si a espaldas del creador, por eso dejare para referirme a él en ultima instancia.

Diré algo entonces en primer lugar de Bernardo Soares, luego intentare acercarme a las frías cumbres de Ricardo Reis, por ultimo intentare acercarme al maestro de todos Alberto Caeiro.

(Ideas Generales)

Bernardo Soares, juega con el polvo de lo que quizás en algún momento fueron las ruinas del pensamiento occidental, a saber que esas ruinas fueron la base del pensamiento para muchos… Ni siquiera queda dios, para Soares se diluyo cuando las ruinas se hicieron polvo, queda entonces, una especie de paganismo como acercamiento a la naturaleza.

Soares utiliza palabras de la “antigua” filosofía, como metafísica, pensamiento, mente, ciencia, conciencia entre otras, quizás porque no existen más palabras para referirse a esas ideas, o quizás en el polvo quedan aun algunos fragmentos que dicen alguna cosa y teje con hilos frágiles e invisibles una nueva forma de leer o ver esas palabras, la re-definición “saudosa” del mundo .

Advierto que no intento decir que hay en Soares una intención de salvar algo, sino simplemente hay en él un interés estético, una necesidad de dejar pasar el tiempo en el que permanecemos parados en la nada, para luego disolvernos, verla y viajar por eso con la única herramienta que tenemos, la imaginación.

Quizás sea esa sensación de estarse disolviendo a cada instante, la que lo lleva a utilizar esas palabras que en un tiempo han estado tan pesadamente cargadas de sentido al menos para los que a diferencia de Soares aun vemos el edificio en ruinas y podemos ver esos conceptos brillantes, luminosos que dan a la realidad de los filósofos sentido y forma.

Para Soares queda solo el polvo, nada, no hay edificios, es decir no hay sistemas que alivian la búsqueda del sentido, se está ahí solo, desvaneciéndose.

Como recurso para pasar el tiempo, Soares, hablara de la saudade, como un sentimiento que reclama por lo que no fue, lo que no existió, por la tristeza de la infancia que no tuvimos. Aún así Soares permanece en un constante devaneo entre el sueño y la vida, entre el mundo del conocimiento racional, y ese simplemente ver, sin emociones ni sentidos, Soares se encuentra enunestadodeextrañezadesí ydelmundo que lo dispone a nombrarlodenuevosinlanecesidaddeexplicarlo.

Parte de lo anterior lo expresa Soares, en el fragmento “Vía Láctea” del libro del desasosiego, …rumores en mármol en lejanos palacios, reminiscencias poniendo manos sobre las nuestras, miradas casuales de indecisiones, ocasos en cielos fatídicos, anocheciendo en estrellas sobre silencios de imperios que decaen ...2)

En este punto podemos hacer la conexión entre Soares y Reis, hay en ellos un interés de conocer el mundo, que calificare en un momento inicial de poético, los heterónimos de Pessoa tiene en común la escritura poética como posibilidad para sentir el mundo.

Ricardo Reis, es la conciencia pagana de un mundo vacío, la imposibilidad de cualquier tipo de explicación del mundo por medio de la “ciencia tradicional”, el acercamiento conciente a la naturaleza y ver en ella dioses, movimientos y fuerzas, que sin estar nos permiten el viaje hacia lo inefable.

Reis es la modulación de alma, que no padece el tiempo, lo experimenta, no opone resistencia a su paso ni a lo que con el viene, la poesía de Ricardo Reis, expresa diferentes maneras de experimentar el tiempo, son las diferentes modulaciones (sus odas) de sus sensaciones, a diferencia de Soares, la escritura de Reis, es precisa, medida, exacta, sus odas reflejan a quien sin emociones habla de como siente el mundo.

Una descripción de la personalidad de Ricardo Reis, se encuentra en la introducción a la Odas completas, donde aparece un texto escrito por Álvaro de Campos: “Se resume en un epicureismo triste toda la filosofía de la obra de Ricardo Reis. Trataremos de sintetizarla. Cada uno de nosotros -opina el Poeta- debe vivir su propia vida, aislándose de los demás y procurando tan sólo, dentro de una sobriedad individualista, lo que le agrada o le place. No debe procurar los placeres violentos, y no debe huir de las sensaciones dolorosas que no sean extremas.”3)

El pensamiento de Reis tiene como fundamento la idea de los dioses griegos y latinos, pero más que una añoranza por su regreso, más que adoración, en ellos encuentra viejas fuerzas que traen consigo el terrible mensaje de lo inevitable. Vienen a recordarnos lo que hemos olvidado. A mostrarnos lo equivocados y débiles que somos. Nos recuerda viejas formas de relacionarnos con la tierra que sirven para vencer el miedo a la muerte; pero no traen un mensaje de esperanza o de salvación, parte del mensaje es el aceptar que en cualquier momento se cumplirá nuestro destino.

Ahora, uno de los puntos comunes entre Ricardo Reis y Bernardo Soares es la aceptación del paganismo o la añoranza del mismo, tanto en el libro del desasosiego de Soares como en las odas de Reis encontramos infinidad de invocación a los dioses, la Oda IV, que empieza con el verso “No consienten los dioses sino vida.” y al fina del fragmento 2874) “El tedio… Quien tiene Dioses nunca tiene tedio. El tedio es la falta de una

mitología. Para quien no tiene creencias, hasta la duda le es imposible, hasta el

escepticismo carece de fuerza para que dude. Sí, el tedio es eso: la pérdida, en el

alma, de su capacidad de engañarse, la falta, en el pensamiento, de la escalera

inexistente por donde sube segura a la verdad.”

Los dioses, aparecen en la obra de estos dos heterónimos como una necesidad urgente para la vida, son los dioses quien nos dan la vida, estos dioses son los responsables de los sueños, son quienes sostienen la capacidad de la creación ya que los dioses del paganismo que son creaciones de cada persona, mantienen la imaginación agitada en disposición para soñar y para conocer poéticamente el mundo.

Debo aclarar que estos dioses de los que habla Ricardo Reis en sus odas, utiliza esos nombres de dioses griegos como metáforas de la naturaleza, como definición y como una forma para describir sensaciones, lo que retoma Reis de los dioses no es su explicación del mundo, es la sensibilidad respecto al mundo que viene al considerar su existencia, en esto influyo la poesía de Caeiro a los dos poetas mencionados en esta primera parte del texto, la sensibilidad pagana aparece en todos los heterónimos de diferentes formas, en Soares son dioses sin nombres, en Reis nombres de dioses griegos, pero sin resucitar a los griegos.

(Acerca de Caeiro, Soares y Reis)

En El guardador de rebaños Alberto Caeiro nos muestra la faceta de la dialéctica naturalista y objetiva que vive en Pessoa. Sin embargo Soares en su escritura es pesimista y oscura frente a la realidad que lo toca desde adentro y desde afuera (da por sentada una conciencia de sí mismo que lo conturba y pone a prueba en todo momento con el mundo). Caeiro, como buen maestro le enseña que preocuparse por definiciones, juicios y nombres es tan inútil como querer congelar una bomba de jabón para definirla por lo que sería así congelada; Caeiro derrumba casi con indiferencia los grandes edificios filosóficos con los que el hombre trata de entender el mundo:

XXV5)

Las pompas de jabón que este niño

se entretiene en soltar de una pajita

son translúcidamente toda una filosofía.

Claras, inútiles y pasajeras como la Naturaleza,

amigas de los ojos como las cosas,

son lo que son

con una precisión redondita y aérea,

y nadie, ni siquiera el niño que las suelta,

pretende que sean más que lo que parecen ser.

Algunas apenas se ven en el aire lúcido.

Son como la brisa que pasa y apenas toca las flores

y que sólo sabemos que pasa

porque algo se aligera en nosotros

y lo acepta todo más nítidamente.

Es aplicable una de las máximas de Fracois de la Rochefoucauld para sintetizar este punto de vista que en cuanto a la filosofía tiene Caeiro: “La filosofía domina fácilmente los males pasados y futuros, pero los males presentes la dominan a ella”. Encierra esta frase la deleitosa paradoja de la dominación del pensamiento sobre lo que no es real, tangible y actual, es decir, el futuro ilusorio y el pasado irrecuperable.

En el libro del desasosiego y en especial en los fragmentos 135, 306, “Milimetros” “139” encontramos un Bernardo desgarrado y sin sosiego; sufriente ser humano que no se detiene en felices soluciones o indiferencias sino que ahonda en los problemas internos de la individualidad cargada de temores, pasiones y deseos. Es admirable que en Ricardo Reis o en Caeiro, Pessoa encuentre otra modulación; es decir, tranquiliza saber que esa mente también tuvo el estado, punto de vista o ingenio para percibir los mundos interiores y exteriores desde la paz y el sosiego. (Es necesario hacer la diferencia entre Reis y Caeiro, para el primero sigue existiendo la necesidad de hablar del interior y el exterior, en el segundo, el individuo no encuentra diferencia donde el interior se fusiona con el exterior, es un alma sin la necesidad de espacio – tiempo ni lugar.)

Soares dice:

“El análisis constante de nuestras sensaciones crea una manera nueva de sentir, que parece artificial a quien analice sólo con la inteligencia y no con la propia sensación.

Toda mi vida fui metafísicamente fútil, serio en broma. Nada hice en serio, por más que quisiera. Se divirtió en mí conmigo un Destino malin.

¡Tener emociones de algodón, de seda o de brocado! ¡Tener emociones descriptibles así! Tener emociones descriptibles!”6)

“Quedamos, pues, entregados cada uno a sí mismo, en la desolación de sentirse vivir. Un barco parece ser un objeto cuyo fin es navegar; pero su fin no es navegar, sino llegar a un puerto. Nosotros nos hallamos navegando, sin la idea del puerto al que deberíamos acogernos. Reproducimos así, en su forma dolorosa, la fórmula aventurera de los argonautas: navegar es preciso, vivir no.”7)

“¡Benditos sean los instantes, y los milímetros, y las sombras de las pequeñas cosas, todavía más humildes que ellas! Los instantes, . Los milímetros qué impresión de asombro y de osadía me causa su existencia muy próximos entre sí de lado a lado de una cinta métrica. A veces sufro y gozo con estas cosas. Siento un orgullo tosco en ello. / Soy una placa fotográfica múltiplemente impresionable. Todos los detalles se me graban sin proporción con el hecho de que exista un todo. Sólo me ocupo de mí mismo El mundo exterior es para mí, de manera evidente, sensación. Nunca me olvido de que siento.”8)

Caeiro, con un cierto interés desapegado, soluciona las cosas a través de sencillos poemas como:

XIII9)

Leve, leve, muy leve,

un viento muy leve pasa,

y se va, siempre muy leve.

Y no sé lo que pienso

ni procuro saberlo.

En Ricardo Reis, sin embargo, aquel sosiego siempre va tener una carga de saudade notoria en sus tardes al lado de Lidia, que lo hacen consciente de la condición humana tan efímera, pero propicia:

XI10)

Temo, Lidia, el destino. Nada es cierto.

En cualquier hora puede sucedemos

lo que todo nos mude.

Fuera de lo sabido es extraño el paso

que propio damos. Graves numes guardan

los linderos del uso.

No somos dioses: ciegos, recelemos,

y la parca dada vida antepongamos

a novedad, abismo.

(Dicha saudade aparece en general en la obra de los heterónimos, hay que diferenciarla de la melancolía y la tristeza, quizás puede definirse como el sentimiento de ausencia generado por las cosas que nunca fueron o existieron o tuvimos, tal como lo he venido mencionando tal sentimiento aunque aparece en todos, aparece en gradaciones diferentes, en Soares tal sentimiento hace referencia a un mundo que no existió, quizás a un mundo pasado que es comparable con las ruinas de la civilización en la que vive, para Reis dicho sentimiento se despliega al hablar de dioses que nunca existieron ya que su Apolo es distinto al de los griegos, y en Caeiro dicha palabra hace referencia específicamente a sensaciones que ligeramente como con el sentir del viento, aparecen en su mente.)

(Conclusiones)

Pessoa dijo en uno de sus textos ineditos: “Son tres los elementos esenciales de la poesía: Sentimiento, Color y Forma.”11) en cada uno de las intensidades de Pessoa, se manifiestan estos tres elementos, en Caeiro puras sensaciones y colores, las formas no tan definidas no tan necesarias, en Reis la forma es de especial importancia y se pone en primer lugar en sus odas, en Soares el color predomina ya que su alma se mantiene en devaneo entre el Pessoa ortónimo, heterónimo, semi-heteronimo.

Es manifiesto en Pessoa la pluralidad de visiones del hombre moderno en sólo un creador, Pessoa es un síntoma incontrolable y necesario de la humanidad, conciente tan solo de ser un instrumento del arte y de la filosofía, para el mundo; es decir; en algún lado tenía que suceder eso, ese fenómeno de la multiplicidad de identidades en una sola identidad con variaciones en la intensidad de cada una, que describe tan bien la fenomenología sicológica y espiritual del hombre del siglo XX. Ya que somos múltiples e individuales, y profundos y superficiales, y rutinarios y versátiles, tristes y alegres, solitarios y amigables, discípulos y maestros.

Para poder entender la bastedad de su dimensión estética, tenemos que estudiar por separado pero sin perder de vista que en ultimas cada una de las intensidades heteronímicas forman parte de un solo individuo, en este texto he tratado de hacer un bosquejo de tres intensidades de Pessoa, quizás las más cercanas al maestro de todos, faltaría estudiar el caso de Álvaro de Campos, heterónimo que parece mas cercano a nosotros ya que camina aún entre las pasiones del mundo, en Campos se percibe la tragedia del mundo actual en todas sus magnitudes y pasiones, debemos acercarnos también a la interpretación filosófica del fenómeno heterónimico y pagano de Pessoa que tiene lugar en “El regreso de los dioses” de Antonio Mora.

Bibliografía.

Libro del desasosiego. Editorial Acantilado.

Libro del desasosiego. Editorial Seix Barrai. (Digital)

El regreso de los dioses. Editorial Acantilado.

Poemas de Alberto Caeiro. Editorial Pre – textos.

Odas Ricardo Reis. Editorial Pre – textos.

Webgrafía.

http://ensayopessoa.blogspot.com/


2)
Soares, Bernardo. Libro del desasosiego. Pag. 569. Fragmento Vía Láctea.
3)
Reis, Ricardo, Odas Completas, Editorial Pretextos. Pag. 18
4)
Fragmento 118 Libro del Desasosiego – Editorial Seix Barrai
5) , 9)
Alberto Caiero, Obra Completa. Editorial Pre-Textos
6)
Libro del Desasosiego. Fragmento 135
7)
Libro del Desasosiego. Fragmento 306
8)
Libro del Desasosiego. Fragmento, Milímetros (Sensaciones de cosas mínimas)
10)
Ricardo Reis, Obra Completa. Editorial Pre-Textos
  • filosofia/sobrepessoa.txt
  • Última modificación: 2014/10/28 20:51
  • por kleper