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Sobre Rayuela

Intentar hacer un trabajo riguroso de interpretación de una novela que va de la mano con el surrealismo, con el dadaísmo, la escritura fragmentaria, en general la experimentación literaria, es desde mi punto de vista cometer un error e ir contra de los principios literarios que crea el autor al parir esta novela. Utilizo la palabra parir debido a su contundencia y la fuerza que esta nos demuestra, Cortazar parió a Rayuela de un desorden de papeles, de fragmentos de servilletas, hojas sueltas, cuadernos de tiempos distintos (me imagino yo) de ahí que el tiempo en Rayuela no sea una linea, es un conjunto de pequeños instantes que logran contarnos varias historias, o una historia, o dos, depende de como quieras leerlo.

Debo decir que yo no veo en Rayuela una historia de amor, tampoco de desamor y es muy probable que me equivoque en mi lectura, veo en esta novela la historia de un acontecimiento que parece estar muy del lado de las tragicomedias griegas, en el sentido estricto de las palabras, tragedia y comedia.

Tragedia, por la vida misma de los personajes, por la muerte de Rocamadour, por la desaparición de la Maga, por el final inconcluso del libro, por la suerte de los personajes, por la melancolía y la culpa, que es el ambiente que toma la novela después del capitulo 28, de ahí todo es prácticamente remembranza melancólica, una desesperación que tiende a volverse patológica con toda la carga Kierkeggariana que esto implica.

Comedia, por las reuniones del club de la serpiente, por los paseos por parís, por las conversaciones inconexas que van desde la literatura francesa a la rusa, de la filosofía griega a descartes, de la metafísica a la ontología, de la Maga que no entendía nada y de Horacio que se resistía a dar explicaciones, de las explicaciones que no explicaban nada, del racionalismo al pragmatismo, de la acción a lainmovilidad, perpetuando un instante que solo duraba una cuartilla.

Siguiendo un poco la idea fragmentaria de Rayuela en este texto hablare sobre como percibo el tiempo en Rayuela, de la novela como una historia llena de culpa por omisión.

“… una intuición no se demuestra, sino que se experimenta.

Y se experimenta multiplicando o incluso modificando las condiciones de su uso…”1)

Como dije antes, el tiempo de la novela no son mas que instantes, y para hablar de la idea de instante me basare en el texto de Gaston Bachelard titulado, La Intuición del Instante.

“El tiempo sólo tiene una realidad, la del Instante. En otras palabras, el tiempo es una realidad afianzada en el instante y suspendida entre dos nadas. No hay duda de que el tiempo podrá renacer, pero antes tendrá que morir. No podrá transportar su ser de uno a otro instante para hacer de él una duración. Ya el instante es soledad… Es la soledad más desnuda en su valor metafísico. Pero una soledad de orden, más sentimental confirma el aislamiento trágico del instante: mediante una especie de violencia creadora, el tiempo limitado al instante nos aísla no sólo de los demás, sino también de nosotros mismos, puesto que rompe con nuestro más caro pasado.”2)

Bachelard, nos propone con la idea de instante, una revolución respecto a la idea tradicional del tiempo, nos propone entender el tiempo sin la linea, nos propone entender la vida como una serie de momentos discontinuos, nos propone dejar de someternos de la rigidez de la duración, solo con el fin de poder observar nuestra vida, en la infinitud de instantes que acontecen.

“El instante no acoge en su seno ninguna duración; no impele ninguna fuerza en uno u otro sentido. No tiene dos caras, es entero y solo. Se podrá meditar cuanto se quiera en su esencia, pero no hallar en él la raíz de una dualidad suficiente y necesaria para pensar una dirección.”3)

Bachelard plantea esta idea, entendiendo el instante como un tiempo en la nada, sin duración, el alma se dispone a aislarse en el instante. No se ubica en una dirección ni un lugar, se encuentra ella sola en el instante para verse a si misma, por eso el escritor que logra alcanzar esta idea del tiempo, logra en su escrito, como decía Bachelard, mostrar todas las características el tiempo y el espacio, de la discontinuidad de la vida y logra saltar de una concepción horizontal del tiempo, a una idea donde prima la verticalidad del instante.

El tiempo en Rayuela se parece a la descripción del instante Bachelardiano, cada capitulo puede ser un instante o cientos de ellos, se propone en la novela la discontinuidad como forma propia del tiempo, y mas allá de eso se propone como tiempo, el instante, un instante liberador de esta forma tradicional, se abandona la idea de duración y el instante deja de durar para pasar a ser simplemente un punto sin dimensión, que recuerda algo, y que se desvanece con la idea de pasado y porvenir, para situarnos en el presente del instante, y así cada capitulo puede ser una idea aparte, o un cuento, o un ensayo que se puede desligar de toda la novela y leerse si la necesidad de ir a los capítulos anteriores.

Se puede ilustrar esta idea con un fragmento del capitulo 109 de la novela, “… En alguna parte Morelli procuraba justificar sus incoherencias narrativas, sosteniendo que la vida de los otros, tal como nos llega en la llamada realidad, no es cine sino fotografía, es decir que no podemos aprehender la acción sino tan sólo sus fragmentos eleáticamente recortados. No hay más que los momentos en que estamos con ese otro cuya vida creemos entender, o cuando nos hablan de él, o cuando él nos cuenta lo que le ha pasado o proyecta ante nosotros lo que tiene intención de hacer. Al final queda un álbum de fotos, de instantes fijos; jamás el devenir realizándose ante nosotros, el paso del ayer al hoy, la primera aguja del olvido en el recuerdo. Por eso no tenía nada de extraño que él hablara de sus personajes en la forma más espasmódica imaginable; dar coherencia a la serie de fotos para que pasaran a ser cine (como le hubiera gustado tan enormemente al lector que él llamaba el lector-hembra) significaba rellenar con literatura, presunciones, hipótesis e invenciones los hiatos entre una y otra foto.”

Recuerdo en mi infancia haber jugado mucho a la rayuela, en Colombia la llamamos Golosa, y no tirábamos las piedras con los pies, usábamos las manos, aun así es prácticamente la misma cosa, el mismo azar de tirar la piedra al numero correspondiente y luego salir saltando en un solo pie para llegar hasta el cielo, devolverse recoger la piedra y avanzar al siguiente numero, esperando alcanzar el cielo…

“Dónde estarás, dónde estaremos desde hoy, dos puntos en un universo inexplicable, cerca o lejos, dos puntos que crean una línea, dos puntos que se alejan y se acercan arbitrariamente (personalidades que ilustraron el apellido de Bueno de Guzmán, pero mirá las cursilerías de este tipo, Maga, de cómo podías pasar de la página cinco…), pero no te explicaré eso que llaman movimientos brownoideos, por supuesto no te los explicaré y sin embargo los dos, Maga, estamos componiendo una figura, vos un punto en alguna parte, yo otro en alguna parte, desplazándonos, vos ahora a lo mejor en la rue de la Huchette, yo ahora descubriendo en tu pieza vacía esta novela, mañana vos en la Gare de Lyon (si te vas a Lucca, amor mío) y yo en la rue du Chemin Vert, donde me tengo descubierto un vinito extraordinario, y poquito a poco, Maga, vamos componiendo una figura absurda, dibujamos con nuestros movimientos una figura idéntica a la que dibujan las moscas cuando vuelan en una pieza, de aquí para allá, bruscamente dan media vuelta, de allá para aquí, eso es lo que se llama movimiento brownoideo, ¿ahora entendés?, un ángulo recto, una línea que sube, de aquí para allá, del fondo al frente, hacia arriba, hacia abajo, espasmódicamente, frenando en seco y arrancando en el mismo instante en otra dirección, y todo eso va tejiendo un dibujo, una figura, algo inexistente como vos y como yo, como los dos puntos perdidos en París que van de aquí para allá, de allá para aquí, haciendo su dibujo, danzando para nadie, ni siquiera para ellos mismos, una interminable figura sin sentido.”4)

Pasada la infancia aparecen las culpas, pensamientos que se escriben como el anterior del capitulo 34, expresado por Horacio, demuestra lo que yo llamo culpa por omisión, dejar de hacer lo que se quiere y debe hacer, para luego dedicarse a la búsqueda nostálgica de la persona que no volverá. La Maga se ha ido para siempre, Horacio ha sido regresado a Argentina por la fuerza y no le queda mas remedio que ver la imagen de la persona querida en mujeres de las que solo ve la espalda , por eso la pregunta del primer capitulo resuena en todo la novela ¿encontraría a la maga? Pregunta que no se responde pero se intuye un “NO” contundente, que se demuestra con la constante añoranza de lo perdido, “Creer que la acción podía colmar, o que la suma de las acciones podía realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista. Valía más renunciar, porque la renuncia a la acción era la protesta misma y no su máscara. Oliveira encendió otro cigarrillo, y su mínimo hacer lo obligó a sonreírse irónicamente y a tomarse el pelo en el acto mismo.”5)Horacio determinado por la estética, conseguir el placer y evitar el dolor, ese vivir en el instante, disfrutar el momento, dejar al azar los movimientos de la vida, lo deja sumido en la melancolía, en la culpa por la ida de la Maga que ha sido causada por su falta de acción, se podría interpretar la falta de acción de Horacio como renuncia desinteresada, como una especie de acción moral que por el bien del ser querido se elige el camino de alejarse, Oliveira se recrimina su omisióny por eso ve en mujeres como Talita a la Maga o lo que siempre quiso que fuera la Maga, una antagonista que representa la ausencia y hace mas profunda su melancolía.

“Oliveira se sabía condenado a la peor de las comedias. Entonces valía más pecar por omisión que por comisión. Ser actor significaba renunciar a la platea, y él parecía nacido para ser espectador en fila uno.”6)

Se puede leer en el divagar silencioso de Oliveira, el reproche interno que invalida sus acciones, su determinación por la no-acción en todos los campos de su relacionarse con el mundo hacen que después de la muerte por omisión del hijo de la Maga, el tono cómico de la novela se convierta en una tragedia sutil que cargara Horacio hasta el final, como la piedra que cae fuera del numero deseado, o como perder por falta de fuerza dejar caer el pie y pisar la raya, la perdida inevitable del cielo y la culpa por sentir que se vive después de la infancia en un purgatorio que regresara siempre mas fuerte y pesado con el recuerdo del tesoro irreemplazable que se ha perdido.


1) , 2) , 3)
Bachelard, Gaston. La Intuición del instante
4)
Cortazar, Julio. Rayuela. Capitulo 34.
5)
Cortazar, Julio. Rayuela. Capitulo 3.
6)
Cortazar, Julio. Rayuela. Capitulo 90.
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  • Última modificación: 2014/10/28 20:27
  • por kleper