[[filosofia:kierkegaard_el_amor]]

Diferencias

Muestra las diferencias entre dos versiones de la página.

Enlace a la vista de comparación

Ambos lados, revisión anterior Revisión previa
Próxima revisión
Revisión previa
filosofia:kierkegaard_el_amor [2007/12/12 14:09]
kleper Eliminando Notas
filosofia:kierkegaard_el_amor [2007/12/12 00:00] (actual)
Línea 27: Línea 27:
  
 Pero, ¿qué se entiende por existir? Es valido preguntarse sobre este concepto y no pretendo entrar en una divagación especulativa lanzando conjeturas sobre la existencia; diré que existir corresponde al devenir del día diario, a las acciones y las decisiones que tomamos cada día,  ya sean inmediatas con el fin de resolver un problema básico, o decisiones que afecten a largo plazo nuestra historia. ​ Pero, ¿qué se entiende por existir? Es valido preguntarse sobre este concepto y no pretendo entrar en una divagación especulativa lanzando conjeturas sobre la existencia; diré que existir corresponde al devenir del día diario, a las acciones y las decisiones que tomamos cada día,  ya sean inmediatas con el fin de resolver un problema básico, o decisiones que afecten a largo plazo nuestra historia. ​
 +
  
  
Línea 47: Línea 48:
 Las relaciones amorosas de nuestro tiempo están marcadas por una concepción de responsabilidad nula, se vive lo inmediato, se enamora de lo superfluo y se teme constantemente al compromiso; el amor está marcado por el erotismo, en palabras de nuestro tiempo por la sexualidad, muchas personas se enamoran únicamente de los cuerpos, se enamoran de lo que más rápido se vence y por ello ese tipo de enamoramiento se representa con lo pasajero; va tan rápido como el viento y nada queda después, queda la persona consigo misma a la expectativa de encontrar un nuevo "​amor",​ una alegría temporal que llene sus instantes. Pero estas relaciones están llenas de miedo, de un temor implacable que acaba con toda posibilidad de una transfiguración hacia una relación estable, es por ello que en cada una de esas relaciones inmediatas no se sabe realmente qué es lo que se siente y al finalizar cada una de ellas sólo queda la sensación de que nada ha pasado, se recuerdan los buenos momentos con una memoria del instante, pero el hombre con este tipo de memoria no logra construir una historia, ya que es imposible conectar la inmediato; son sólo momentos aislados el uno del otro, de esta manera se imposibilita el devenir que sería propio, como diré más adelante, del amor ético, pero trataré de ahondar más en la caracterización del amor estético. ​ Las relaciones amorosas de nuestro tiempo están marcadas por una concepción de responsabilidad nula, se vive lo inmediato, se enamora de lo superfluo y se teme constantemente al compromiso; el amor está marcado por el erotismo, en palabras de nuestro tiempo por la sexualidad, muchas personas se enamoran únicamente de los cuerpos, se enamoran de lo que más rápido se vence y por ello ese tipo de enamoramiento se representa con lo pasajero; va tan rápido como el viento y nada queda después, queda la persona consigo misma a la expectativa de encontrar un nuevo "​amor",​ una alegría temporal que llene sus instantes. Pero estas relaciones están llenas de miedo, de un temor implacable que acaba con toda posibilidad de una transfiguración hacia una relación estable, es por ello que en cada una de esas relaciones inmediatas no se sabe realmente qué es lo que se siente y al finalizar cada una de ellas sólo queda la sensación de que nada ha pasado, se recuerdan los buenos momentos con una memoria del instante, pero el hombre con este tipo de memoria no logra construir una historia, ya que es imposible conectar la inmediato; son sólo momentos aislados el uno del otro, de esta manera se imposibilita el devenir que sería propio, como diré más adelante, del amor ético, pero trataré de ahondar más en la caracterización del amor estético. ​
  
-Los amantes de nuestro tiempo viven según la categoría estética. ​" // Esta categoría presenta, para Kierkegaard,​ la forma de vida del hombre que está bajo el señorío de la "​impresión sensible"​. El esteta es pues, el hombre que vive a flor de piel, el cazador de sensaciones que se vuelca sin límites en la inmediatez, en el instante huidizo e irrepetible en lo que tiene de interesante o placentero, el hedonista que ordena su existencia al placer y al goce en toda su casi infinita gama de posibilidades,​ desde el goce de la vida hasta el goce de sí mismo."​ // ((Mariano Fazio, Guía del pensamiento de Kierkegaard. Versión en Digital, 2004. Pág 36 )) +Los amantes de nuestro tiempo viven según la categoría estética. ​
  
 El amor estético esta marcado por la anterior descripción,​ y más que un amor quiero decir que es un simple querer, ya que el que quiere estéticamente quiere que lo amen, busca compañía en lo inmediato para satisfacer necesidades primarias ya sea sexuales o de simple compañía; es por eso que está limitado al querer en su significado más simple, querer de querer comer, de querer tener algo para sí, un querer que se tiene por cualquier persona, un querer contingente al simple deseo de obtener algo, un querer contingente a las pasiones que hacen que el hombre se emancipe de toda responsabilidad. Así pues, en sentido estético quisiera dejar de utilizar la palabra amor para utilizarla en cosas superiores, superiores a una existencia superflua, y dejar la inmediatez sometida al querer, creo que posiblemente Kierkegaard no esté en desacuerdo conmigo si digo que este querer que propongo, obedece a su categoría del amor erótico en sentido estético, donde se confunde todos los sentidos y se pierde toda perspectiva de una posible existencia superior que le de continuidad a la vida.  El amor estético esta marcado por la anterior descripción,​ y más que un amor quiero decir que es un simple querer, ya que el que quiere estéticamente quiere que lo amen, busca compañía en lo inmediato para satisfacer necesidades primarias ya sea sexuales o de simple compañía; es por eso que está limitado al querer en su significado más simple, querer de querer comer, de querer tener algo para sí, un querer que se tiene por cualquier persona, un querer contingente al simple deseo de obtener algo, un querer contingente a las pasiones que hacen que el hombre se emancipe de toda responsabilidad. Así pues, en sentido estético quisiera dejar de utilizar la palabra amor para utilizarla en cosas superiores, superiores a una existencia superflua, y dejar la inmediatez sometida al querer, creo que posiblemente Kierkegaard no esté en desacuerdo conmigo si digo que este querer que propongo, obedece a su categoría del amor erótico en sentido estético, donde se confunde todos los sentidos y se pierde toda perspectiva de una posible existencia superior que le de continuidad a la vida. 
  • filosofia/kierkegaard_el_amor.txt
  • Última modificación: 2007/12/12 00:00
  • (editor externo)